8 oct. 2013

Confesión N° 19

Hay cosas que debo superar. Quiero superar. Pero no sé dejar ir. O sea, que soy el tipo de tarada que quiere pero no sabe. El tipo de tarada a quien siempre he criticado y menospreciado por eso, por tarada. Pero aquí estoy, escribiendo este post mientras me miro en el espejo y me digo que qué bolas todo. ¿Qué es lo que necesito para que el ciclo cierre como una bolsita Ziploc?

¿Por qué permito que las cosas me duelan tanto? ¿Por qué permito que se me incruste la tristeza? ¿Por qué la única forma de sentirme completamente yo es haciendo yoga e imaginando como salen las "toxinas" de mi cuerpo como si fuesen muñequitos amorfos y malhumorados?

¿Por qué me gusta así?

Me pesa demasiado cuando sé que alguien sufre por algo que es mi culpa. Me estreso y busco la manera de que todo cambie para que todos vivamos en un arcoiris cuyo medio de transporte sean los unicornios.

Ya me aburrí de mi pelo naranja y de este post de mierda.



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