27/6/2014

Ama de casa a los 22: El día que me llamaron "señora"

Farmatodo es mi lugar favorito en el mundo mundial; ningún otro comercio ha sido tan bien pensado como ese: las mujeres afloramos nuestro instinto consumista y los hombres lo disfrutan, ¡es el paraíso!

Un día salimos a cenar (#MiMarido y yo) y de regreso hicimos parada en Farmatodo. Elegimos lo que necesitábamos y... un niño me pidió "permiso, señora" en un pasillo, ¡coñovale! este poco'e cremas para nada... 22 años y la vida me paga así.

Acto seguido, luego de risas de complicidad, nos dirigimos hacia la cala y en la cola, una señora me cuenta que a las embarazadas las dejan pasar primero, y yo le digo que ah, okey, y ella me pregunta que por qué no voy, a lo que yo le respondo en el tono más amable que encuentro que NO estoy embarazada, y ella me mira la panza gorda y me dice que ah, okey.

(Obvio que con la pinta de ese día, y en ese pasillo, me iban a señalar embarazada, pero no lo acepto).
Pudo ser el peor día de mi vida, pero preferí convertirlo en un post.

7/6/2014

Ama de casa a los 22: El primer día

Bridget Jones y yo teníamos más o menos la misma idea respecto a este: abrazo, cena romántica, sexo romántico, conversación romántica hasta las 3am, abrazo para dormir y... sexo romántico al despertar. WRONG!

Ama de casa a los 21, en ese entonces. El primer evento fue poner sábana a la cama ("pan comido", pensé); lo que nadie me explicó es que la sábana debe lavarse antes de ser estrenada porque suele venir empacada con un olor extraño (que a mí, por cierto, me gusta, pero a los demás no). Bueno, supongamos que sí lo sabía, pero ¡era el primer día, no pude haber lavado la ropa de la cama antes! Lo que siguió fue comprender que a #MiMarido no le gusta dormir abrazado ni abrazando (Soltería 1-0 Parejita).

Acto seguido, también comprendí que luego de un día entre aviones, empleadas de aeropuerto malhumoradas y emociones varias, nadie podría haber tenido conversación romántica hasta las 3am. #MiMarido y yo dormimos hasta que nuestro nuevo despertador chilló.

El primer día de lo que yo asumí sería el resto de mis días no fue tan lindo como aprendí en el cine, ni tan malo como algunos pronosticaban... (Soltería 1-1 Parejita).

13/5/2014

Confesión N° 21

Quiero creer en mí como lo hacen los demás. Quiero que sea suficiente para conquistar el mundo y batirme el pelo al final.

Quiero que funcionen todos los proyectos a los que les pongo todo mi amor, conocimiento y dedicación. Porque cuando yo quiero las cosas, o sea, cuando las QUIERO, les pongo hasta escarcha si es necesario.

Obviamente soy yo la del problema; no sé dónde estoy fallando. Quiero creer, quiero confiar, quiero desarrollar, quiero funcionar. ¡Quiero que funcione, coño!

Lo único peor que un mal día es un mal día que finaliza entre desdicha y vacío interno. Como si hubiese otro tipo de vacío.

Adopté dos perritos con toda la buena intención del mundo, y en el camino me di cuenta de que no soporto convivir con animales. Está mal, yo sé.

La gente me pregunta si soy feliz y yo respondo que sí. A mi modo, pero sí. Luego me pregunta si volvería a hacerlo todo y yo respondo que no, que ni de vaina; es lindo pero no es para todo el mundo. Al final, que si me arrepiento y yo respondo que no, pero que tampoco lo recomendaría.

Quiero llorar una semana entera a ver si se me pasa todo y puedo hacer borrón y cuenta nueva.

Quiero un trabajo que me rete intelectual y profesionalmente. O sea, ni siquiera estoy pidiendo un sueldo decente (nada es decente en Venezuela, económicamente hablando).

Demasiados 'quiero' y no sé cuántos puedo.

Sé que merezco más. Pero no sé cómo conseguirlo.

Yo sé que tengo que ser positiva, optimista, chica fitness, locutora, buena vaina, jevita fashionista, jevita estilosa, culta, bonita, oportuna, inteligente... y segura. Pero qué puta mierda, no puedo ser ninguna de las anteriores porque no sé cómo coño hacerlo.

Demasiadas groserías para una jevita estilosa, culta y bonita. Fuck everything.

Intento escribir tres buenos párrafos y solo me salen 15 líneas escuetas.

Hoy es un día de mierda y últimamente me abundan. 

2/3/2014

Dime cómo

¿Qué carajo sé yo de amor? Si a mí nadie me ha preparado tostadas de desayuno, ni se ha dado cuenta de que no me gusta despertar temprano y por mucho que uno lo intente, igual tiene mal aliento en las mañanas.

¿Qué voy a saber yo de amor? Si ningún ser se ha tomado la molestia de enviarme flores al trabajo ni dejarme notitas en mi agenda.

¿Qué idea tengo yo del amor? Si nadie se ha encargado de faltarme el respeto, de dejarme tan indefensa, tan liviana y tan estúpida como para permitir que me quite la amargura a punta de besos.

¿Qué coño sé yo de amar? Si ningún hombre comprende el caprichito por pisar las hojas secas ni la complejidad de elegir el outfit del día. ¿Qué rayos sé yo de ser amada?

¿Cómo sé qué es el amor? Si cuando vino lo corrí con excusas hechas argumentos y nudos hechos palabras.

¿Por qué pretendo saber del amor? ¿cómo creo que me aman? Si conozco los límites, completitos.

¿Qué va a saber una de amor? Si se juzga cada movimiento en falso y cada resbaloncito.

¿Qué carajo sabes tú de amor? Un poquito de por favor.

24/2/2014

Confesión N° 20

- Política y Venezuela, son dos palabras que, en este momento, me asquean. Siento que llegamos al fondo del llegadero, pero mi país se encarga de demostrarme, día a día, que todo fondo tiene su sótano, qué rompimiento de ovarios. A veces tengo ganas de apagar todo y no saber más del mundo; luego me regaño y digo que qué bolas. Y así, se repite, como un ciclo. Me duele que Venezuela, los políticos, la gente a la que le cuesta pensar, la violencia y la inseguridad me demuestren todos los días que siempre puede ser peor.

- Los Paranoia y Famasloop se pelean por ver cuál es mi banda favorita, no puedo elegir a uno. Lo siento, guapos. XoXo.

- En mi mundo paralelo, tengo una mesita de noche. Linda, obvio. Encima tiene una lamparita roja super minimalista y sifrina. En la gaveta, un peine, una lima de uñas, veinte bolígrafos de diferentes colores, papeles, Acetaminofén, El Principito y ¡un cuadernito para anotar las ideas geniales que se me ocurren antes de dormir! De verdad son geniales; me sorprenden a eso de las 12:30am y pienso "coño, qué buena idea, mija, al fin. Mañana ejecutas". Y "mañana" no pasa nada. Mi memoria solo almacena las putas pesadillas noche tras noche.

- Desde hace unos meses, solo gugleo "DIY home", estoy demasiado insoportable con eso de ordenar, decorar y hacer mi vida más simple. En mi defensa, alego que es super divertido.

- Dejé de tomar el Prozac porque se me olvidó unos días y porque después decidí ver qué pasa; soy mi propio ratoncito de laboratorio. Espero que Jose L. nunca vea esto. Por fa, Dios.

- En un mes he cambiado de trabajo 3 veces, y cada vez es mejor, no me aguanto.

- Me impresiona lo mucho que otros creen en mí; arriesgan, se lanzan y ¡pum! les sale bien. Pero cuando yo me arriesgo y me lanzo a creer en mí así, ¡pum! pal' piso por sapa. No entiendo si es que necesito un empujoncito y/o una masturbación de ego para todo o qué rayos.

- Hice un experimento a finales de año para verificar qué diablos es lo que interfiere entre mí y la lectura. Fue bellísimo pasar casi un mes sin Internet y darme cuenta de que, en efecto, es el culpable. Facebook, Pinterest, y en general Google, me consumen y no permiten que recuerde, si quiera, lo que es un libro. Y es chimbo, evidentemente, porque una debería aprovechar la grandeza de la web para leer millones de libros y textos, pero no. Ugh.

3/1/2014

Crecer es...

... pensar en ropa, zapatos y carteras como la última prioridad del momento.

... tomar interés en tiendas de casa (Pórtico, Beco y hasta Traki) y no en tiendas de señorita estudiante universitaria y trabajadora de medios de comunicación (Mango, Aishti, Zara, Springfield y hasta Traki).

... ponerse de mal humor porque la casa está desordenada y sucia. Énfasis en 3 cucharillas en el lavaplatos, que afean como nada en esta vida.

... cuidar los pañitos de cocina más que las uñas.

... valorar el tiempo a solas.

... visitar la sección "Cocina" de Nacho, y no solo "Novelas" ni "Literatura venezolana".

... equivocarse al responder si es ahorro o corriente al no recordar dónde tienes el dinero para pagar el mercado.

... preocuparse por la falta de agua y no por la caída de la Internet.

... entender los términos "a punto de nieve" y "a punto de hilo" (yo sé que parece un poco evidente, pero no lo es).

... comprender perfectamente la diferencia entre un desinfectante y otro.

... saber que las toallas no se meten a la lavadora con otra cosa que no sea otra toalla.

... no decepcionar tan seguido a los papás.

Todo eso es crecer, y parece que lo hice.

29/12/2013

2013

Llegar a una casa, sentir y decir "Home, sweet home" es lo que más valoro de este 2013. Y a ti.

Gracias.