16 ago. 2013

Confesión N° 18

Me gustan los atardeceres, los bolígrafos de colores y la letra K. Me gusta el arroz frío, planchar ropa y tuitear lo que #anadieleimportaperoiguallescomento. Me gusta el pelo alborotado, los post-it y el olor de algunas alcantarillas. Me gustan las uñas cortas, las mujeres cultas y el olor de un fósforo recién prendido. Me gusta llevar la mano fuera de la ventana en carretera, colorear y leer las carteleras. Me gustan las pantaletas de abuela, reusar los papeles de oficina y mirar el reloj. Me gusta la Coca Cola después del sexo, las comillas y los granitos de maíz que se rehusaron a ser cotufa en el sartén. Me gustan los microcuentos, las ideas bajo la ducha y las tripas de las cucarachas cuando las piso. Me gustan las narices atrofiadas, las líneas y las almohadas duras. Me gustan los rastros de leche en polvo que quedan en la licuadora, las películas lentas y garabatear. Me gusta la palabra "cliché", la puntualidad y Rocío Durcal. Me gusta el brócoli, el compromiso y subir los pies a la silla mientras como. Me gusta mandar a la gente a amacharse, el tuquito de las empanadas y el sudoku. Me gustan las páginas en blanco, caminar rápido y hablar.

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