5 dic. 2012

Dieciséis meses pueden arruinarse en diez minutos

Él: Bueno, y así, llegamos al final de esta historia.
Yo: Así parece. Fue un placer. Gracias por todo. Lamento lo malo.
(minutos después)
Él: Lo que sí voy a pedirte es que seas puntual con los pagos.
Mi cabeza: este jevo me tiene que estar jodiendo. Le voy a dar dos minutos para que me escriba "jajajajajajajajaa galla".
Pasaron dos, cinco, ocho minutos... no hay ningún "jajajajajaja", pajúa. Este jevo no está jodiendo y todo indica que sí está pasando. No. No pienses en el viejo truco del pellizquito.
Yo: No te preocupes.
Él: Ok.
Mi cabeza: esto, de verdad, tiene que ser un chiste. Sólo le falta buscar una calculadora y pedirme el 10% de intereses. Es lo más cercano que he visto a la historia que alguna vez le pasó a Nina. Quizás hasta lo superó.

Después de esa conversación sólo hubo una palabra que me describiera: indignación.

6 comentarios:

  1. :O un momento de: tumetienesqueestarjodiendo
    :(

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  2. Chama, de pana y todo, yo te acompaño y le caemos a tijerazos a la cortina de Batman.

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  3. I got your back. Llámame cuando quieras y cenamos merengadas antes de tomar mojitos. Un beso.

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