7/1/2013

Al fin eres mío

Tan mío como el color de mis uñas o las marcas de arrugas de sábanas en mi piel al despertar.

Mío después de seis meses de profundo deseo, temor e incertidumbre.

Cuando mi ropa cae al suelo, cuando se suelta el broche del sostén, cuando suena (discreto) el botón de tu pantalón, cuando mis ganas exhalan, cuando tus piernas me toman, cuando te siento y me sientes, cuando vamos en el ascensor y los ojos se vuelven deseo, cuando vamos en la carretera y las manos me envuelven... en ese momento comprendo que eres mío e inhalo y vuelvo a exhalar ganas que me hacen tuya y de nadie ni nada más.

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