19 nov. 2010

Nadie me enseñó

De esas promesas que hiciste y jamás cumpliste (y tampoco tienes intención), de esos besos que no diste por soberbia, de esas caricias que pensaste y sentiste día tras día, de todos los "te quiero" que se quedaron en frío, de los libros que dejaste de leer porque su foto era aburrida, de los sueños que no se harán realidad porque "la vida es así", de los orgasmos que no llegaron porque te aburriste de esperar, de todos los "no me importa" que se olvidaron porque comenzó a importarte todo, de las lágrimas que secaste porque te jodían el maquillaje, sin importarte como se te estaba jodiendo la vida.
De eso estamos atiborrados nosotros. Al final, somos sólo eso; producto de un orgasmo, andante... Pero orgasmo al fin. No más.

2 comentarios:

  1. señorita, madre post, yo leía esto en marzo y le hacía un marquillo en mi blog.
    Me gustó, aunque tenga ese pesimismo salpicado por doquier. Es algo de una etapa, igual está genial.

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