19 ago. 2012

Cómo ser un hijo de puta

Voy de una, sin mucha introducción ni adorno. Lo escribo porque me encanta la gente hija de puta, claro que sí.

Como primera opción (de hecho, mi favorita) recomiendo: Utilice la pasarela de Plaza Venezuela como ascensor. No como una pasarela: como un ascensor. O sea: sea el hijo de puta que se para y obstaculiza el paso del resto. Y no me vengan con intensidades del tipo: "ay, yo puedo ser discapacitado".

Luego, tiene usted otra opción: En cuanto el semáforo cambie a verde, toque la corneta como un perfecto hijo de puta. Haga ruido. Eso le va a asegurar avanzar. Claro que sí, ¡créame!

También (y esta es otra de mis favoritas): Descargue a su celular todo el reggaeton que encuentre en la web (si no sabe qué es web, avíseme). Proceda a ingresar al Metro de Caracas y escuchar a todo volumen su repertorio. Al resto de pasajeros nos encanta escuchar tan bellas piezas <3 p="p">
Cuarta opción: Haga el mejor de sus esfuerzos por ser el peor servidor público. Cualquiera de las cadenas de comida rápida puede ser su lugar de trabajo. Si no, puede buscar en zapaterías, oficinas de atención al cliente o tiendas por departamento.

Quinta opción: Escriba mal. Esfuércese en escribir como el orto y enviar muchos mensajes de texto. A los mortales nos encanta recibir textos sin signos de puntuación y descifrar su mensaje. ¡Es bellísimo, no sabe!

Sexto: No lea. ¿Pa' qué, verdad? No lea y defienda su postura de ser, por siempre, un ignorante consciente. No hace falta leer ni analizar. Nada de eso.

Opción número siete: Si tiene un hijo pequeño, camine rápido por sus apuros y haga que la pobre criatura corra con la boca abierta y los ojitos desorbitados. Claro que le encanta, sí señor. Total, usted está apurado y su hijo no sabe ni quién es... qué importa lo que esté sintiendo si van a cerrar la agencia de lotería.

También, y como octava opción: Estudie. Échele bolas. Lea. Analice. Critique. Organice. Sea profesor universitario. Pero olvídese del primer punto de esta opción. Usted no estudió: nació aprendido y nunca jamás pensó ni dijo alguna burrada. A los estudiantes nos encantan los profesores hijos de puta como usted.

Noveno: Métase en relaciones ajenas y siéntase con la plena libertad de ser una zorrita (o un sobón, si hablamos de tipos). A todos nos encantan las intrusas y los imbéciles. Queremos que el mundo esté lleno de gente así.

Y, por último, la décima opción, para cerrar con broche de oro y perlas: Cómprese una moto y gane mucho dinero siendo mototaxista maleducado. Pida que le demos las gracias por pasar por NUESTRO rayado peatonal y grite. Grite mucho. Sea grosero, maleducado y sobón. A todas las mujeres nos encanta pasar por uno de sus puntos de encuentro y ser violada con la mirada en el asiento de su Empire.
(Ok, ese último punto es ficción. No soy del tipo de jevas que un mototaxista sadiquearía en la calle).

2 comentarios:

  1. LOL! Decálogo del hijo de puta (?) ¡Se imprime!

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  2. No entendí lo de 'hijo de puta', esa es la actitud del venezolano promedio... ;)

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