27 ene. 2012

Confesión N° 8

- Usted podría creer que como este blog tiene 8 confesiones, está recién estrenado y planchadito... Pero no; la verdad es que soy una floja de mierda malagradecida.
- El corazón se me hace trizas cada que entro a su twitter a cualquiervainear... Porque es lo único que puedo ir yo a hacer para allá. ¿Hay necesidad? Claro que no te la hay, pero ahí estoy... Malpegada y malintensa como la jeva que nunca quise ser. Así de mal estamos, equipo.
- Bueno, no es el corazón... Es el ego, la intuición, la dignidaaaad, por Cristo.
- Me pierdo el respeto cada que pienso en él. Y eso está muy mal. Peor que los dos puntos anteriores.
- ¿Por qué las feas tienen el ego por las nubes? Ellas no pueden darse ese tipo de lujos. Nosotras, las que no estamos buenas, sabemos que no es fácil vivir en un país como este, pero entendemos que elevarnos el ego a la máxima potencia es de comemierdas y esa es una de las cosas que nunca querremos ser. Creo que deben parar ya, mis reinas.
- Decir nichedades me hace ser una tipa feliz. No hay de otra.
- Mi novio me resta cariño cuando escribo este tipo de entradas. Creo que es momento de entender que blog no se edita por cuestiones de criterio. Ok? Bien.
- Mi curso de producción de guiones es, sencillamente, genial. Pero me cuesta burda, porque ahí sí es obligatorio esto de editarse... Y no se me da.
- Tengo una obsesión con Mc Donalds y sus papitas, helados, pie de limón, hamburguesas, nuggets y refrescos. Todo es rico. Todo me gusta. Siempre quiero más.
- La cantidad de chinazos que digo en un día es directamente proporcional a mi estado de ruborización.
- Pintar mis uñas de mil colores fue divertido hasta que las demás lo descubrieron y ya perdió el chiste y el amor.
- Ahora aprendí de mi amiguita @sooficiente a pintarme una sola uña. La excusa es que no tenemos tiempo para pintar el resto, pero la verdad es que lo hacemos porque pintarlas todas es... común.
- Y, claramente, odiamos ser unas jevas comunes.
- Conformarme con 'lo mejor de lo peor' para dar mi voto en una elección presidencial es demasiado mediocre... Pero también tengo que adaptarme.
- Adaptar... Qué verbo más HDP, chico.
- Me gusta más reinventar... Pero debo ADAPTARME a que no todo lo puedo reinventar.

1 comentario:

  1. ¡Jajajajajaja! Demasiado cierto, pero hacernos las rebeldes hacia la cosmética manicurista siempre sonará como mejor excusa.
    Nadie tiene idea lo liberador que es tener un vocabulario coloridamente niche, aguante.

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