1 mar. 2010

Noticia de última hora

Febrero fue un asco, tal como lo fue enero. Y de hecho diciembre. Cero pensamientos e ilusiones para marzo. Mentira, hay una ilusión grandísima. Pero no les quiero decir. Hoy no quiero escribir sobre algo puntual, porque no tengo sobre qué. Por cierto que admiro mil a esa gente que ve series completas. Yo me fastidio y se me olvidan. ¿Qué es lo que no se te olvida, mijita?. Últimamente estoy más loca. Y más ocupada. Quiero que todos compren mis zarcillos. Esta mañana hice el desayuno, pero se quemaron las arepas. Soy un desastre a veces. No me creo el rol de ama de casa perfecta. No lo quiero ni un poquito. Seré la más imperfecta. Y no haré jugo de lechosa never. Mi novio no termina de aceptar que sí le gusta el silicón, y eso apesta feísimo. Quiero demasiado ir a un mercadito de diseño. Y también un traje de baño nuevo. Glee me encanta, pero no recuerdo nunca el horario, así que son pocas las veces que la veo. Cada vez que pierdo un follower en Twitter, me pregunto por qué. Soy demasiado galla, u know!. Mi spanglish es horrible, necesita nutrición. La UCV me está fastidiando mil. Decir mil es bien común ahora. Estoy malpegada con él. Enamorada, diría yo. Da igual, es la misma cosa. No le voy a tolerar errores ortográficos a nadie. Lean, panitas. Y regálenme un librito a mí. Si yo trabajara, mi sueldo se iría en carteras, zapatos, ropa interior y libros. Así de Sex and the city como me lees. Voy a hacer un pie de limón, y no se va a quemar. Ni de broma. Quiero aprender a tomar ron. No entiendo nada la Física. Me parece totalmente inútil. Los adolescentes me dan como cosita. Todos piden atención. Una NIÑA tenía los zapatos rojos más hermosos que he visto hasta ahora, y yo quería tumbarla, quitarle los zapatos y salir corriendo. Porque presiento que calzabamos lo mismo. Me siento severamente loca, y no voy a borrar nada pues.

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